Mediación y Arbitraje


Mediación

La mediación puede permitir el realizar un acercamiento entre dos partes bajo un conflicto. Para realizar tareas de mediador se debe dominar las técnicas de negociación y tener una amplia escucha activa de las partes involucradas.

Al mismo tiempo el mediador debe de ser capaz de abstraer de toda la información sesgada que obtendrá de ambas partes, aquella que es relevante, diferencial y objetiva, para encontrar aquellos punto de encuentro de manera que el nivel de ganancia de cada parte se maximice y el de perdida se minimice.

El mediador debe de ser un buen comunicador, generar confianza y mantenerse imparcial, interviniendo activamente en la resolución de un conflicto, buscando caminos de encuentro y soluciones a los problemas para los que se le ha contratado.

Arbitraje

Cuando hablamos de un arbitraje estamos refiriéndonos a la escucha de dos o más partes que nos encargan el emitir una decisión sobre un problema concreto. Esta decisión se denomina Laude Arbitral y es definitiva, poniendo fin al conflicto.

Nuestro rol en los arbitrajes puede ser mixto, bien para emitir dictámenes que ayuden o apoyen un arbitraje o bien para realizar el rol de árbitro.

Igual que en las mediaciones la imparcialidad, escucha activa, etc son fundamentales. Las partes que se entregan a un servicio de arbitraje asumen que el veredicto o decisión es definitivo, siendo vinculante o no de cara a otros pasos si previamente se ha pactado.

Como perito experimentado, estas habilidades están interiorizadas, pudiendo aportar este tipo de servicio con máxima eficiencia, permitiendo, en alguna ocasión, no tener que llegar a juicio.